THE BEAR THAT WASN’T
Verdad por repetición. Corto animado a partir de un libro de Frank Tashlin. 1967.
THE BEAR THAT WASN’T
Verdad por repetición. Corto animado a partir de un libro de Frank Tashlin. 1967.
El año pasado mi time line se reía del trailer-vergüenza del momento. Era un adelanto en Youtube de la película ‘Un Buen Día’, historia de dos argentinos que se conocen en Hollywood y desencadenan una serie de diálogos inverosímiles y patéticos.
Esos pocos segundos de magia clase b habían sido la fuente de miles de tweets burlones que condenaban con ojos críticos esta bajeza del cine nacional. Yo incluso había llegado a grabar una parodia del trailer.
Apenas la película se estrenó en salas comerciales quise ir a verla, pero ya la habían quitado de cartelera. Duró nada, fue un fracaso rotundo hasta en el Cine Gaumont.
En el sitio web de mi videoclub vi que tenían el dvd y la alquilé para esta noche con amigos (sábado de veda electoral, noche de Chocotorta y películas).
Acompañamos la velada con una Tuitcam, donde a través de mi celular transmitimos las imágenes del film mientras comentábamos por encima.
Solamente un 0.31% de mis followers se sumó a nosotros. Lo destacable es que esos 10 viewers vieron la película de principio a fin y tuvimos un buen nivel de interacción. Opinaban, veían, discutíamos y terminamos por generar, de forma inconsciente, una pequeña comunidad de tuiteros en sábado pre-electoral. Fue un living virtual que sacó a relucir lo experimental de poder emitir en vivo por Internet de forma simple. Gracias a mi celular 10 personas pudieron ver una película y compartir con nosotros la experiencia. Raro.
Demás está decir que la película es una cachetada al sentido común, las reglas básicas del guion e inclusive el buen gusto. Habla de religión, del problema del tránsito en Buenos Aires, del SIDA, del suicidio, de Xuxa, de Longchamps, de la pérdida del amor, del embarazo y de Marilyn Monroe. Cine bizarro, pobre y de culto. Una maravilla.